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Michael Krohnen
Krishnamurti íntimo
1001 comidas con Krishnamurti
Jiddu Krishnamurti, el mundialmente conocido filósofo y líder espiritual indio, ha transmitido sus enseñanzas a través de numerosas conferencias, entrevistas y escritos. Pero, ¿cómo era la vida cotidiana de quien es considerado por el Dalai Lama «uno de los pensadores más grandes de esta época»?
Krishnamurti íntimo (antes Crónicas desde la cocina) ofrece el testimonio privilegiado de quien fuera su amigo y cocinero durante años. Ya desde el relato de su primer encuentro con el maestro, o de la experiencia de las conferencias a lo largo de todo el mundo, como de los recuerdos y anécdotas de la vida cotidiana, estas crónicas nos van revelando una faceta desconocida de Krishnamurti; siempre afable, con un enorme magnetismo y un profundo sentido del humor. La narración de primera mano de las veladas entre amigos, así como la reconstrucción de los agudos diálogos y la descripción del día a día junto al sabio, hacen de esta obra una valiosísima contribución al material biográfico sobre K.
Libro impreso
- Precio sin IVA:24.04 euros
- Traducción:David González Raga
- Colección:Sabiduría perenne
- ISBN:9788472455818
- Páginas:448
- Tamaño:20 x 13
Comentarios [4]
1 Guzmán - 17/07/10 a las 15:57:02
Jiddu Krishnamurti y Doris Pratt.
“Recuerdo un entrevista con Krishnaji en la que le dije que quería discutir mi problema. El problema era que quería dejar de fumar. Me dijo: “Señora Pratt, me ha hablado usted de su problema, pero, en realidad, las cuestiones son cuatro. El hecho es que usted fuma, y a él se une, en primer lugar, la falacia de que fuma y le gusta. La segunda falacia es que desearía no fumar; y de ella surge a continuación el ideal: usted desería ser ese ideal, alguien que no hubiera fumado nunca. Y por último, existe el vacío interior que le hace a uno fumar, volcarse en el sexo, o cualquier otra cosa”. De modo que había un conflicto entre el hecho y el vacío, y en medio de él estaba la falacia, el mito. Un momento después añadió: “¡Cielo santo, el mito al que yo en un tiempo me aferré! Creí que había de ser el Maestro del mundo, cuando en realidad era un joven común, y quería hacer todo lo que un joven quiere hacer: enamorarse, montar en motocicleta, hacer carreras… En aquel tiempo era simplemente un joven. Y me debatí entre el mito y el hecho”.
Doris Pratt, organizadora de las charlas de Krishnamurti, Londres.
Krishnamurti 100 años de sabiduría, Evelyne Balu.
http://seaunaluzparaustedmismo.blogspot.com/
2 toni Segarra - 08/08/10 a las 06:16:11
k es una persona como todas, igual que todos lo somos. La cuestion es de qué manera. qué pasó para que k tuviera esa sensibilpdad. que descarta lo negativo radicalmente allá donde esté, cuando lo a percibe. k es muy rápido, rapidisimo. Y todo eso llega con el amor, que es compasión. Pero la cuestión sigue, por qué a k se concedio ese don. Porque alguien, algunos, muchos, hicieron algo para que así fuera. Y de todas esas circunstancias, le llegó esa magia del amor. Es decir, la fábrica que hizo posible a k, fue el amor, que es compasion por todo. Porque todos hemos de poner orgen en nuestras vidas. Y ese orden es el que genera a krishnamurtis ahora y en el futuro. Nada llega, nada surge de una pared en blanco. Por tanto, el reto es de cada cual. si queremos krishnamurtis, actuemos y hagamos las cosas para que nosotros mismos seamos como krishnamurti, o algún otro en el futuro. Aunque el futuro es ahora, lo real y verdadero es qué hacemos para descartar, liberarnos del dolor, Esa es la manera de vivir, porque el dolor es con fusión y conflicto, desdicha y amargura.
3 fran - 09/12/10 a las 14:40:30
En algún sitio vuelco mis pensamientos y lo que yo he leído y conozco de este hombre del que cualquiera se enamoraría de él. Es lo que es, no hay ningún hueco donde este el hombre superficial y vano que somos la mayoría, está el hombre preocupado y que no discute por el poder o por el dinero, sino por algo a lo que nos enfrentamos continuamente y adoptamos actitudes fáciles y que nos resuelvan los problemas fácilmente y teniendo esa tendencia a la individualidad y el detestable y mortal egoísmo. Él es simplemente un hombre que mira las cosas con una gran profundidad e inteligencia, que es lo que a ninguno de nosotros nos enseñan ni se nos educa para que tengamos esas actitudes, los valores que de él se desprenden son enormememente más díficiles de conseguir y de tener en nuestra sociedad, porque la sociedad creo que ha tomado un rumbo que aunque muchos sabemos que está equivocada, no tiene en absoluto nada que ver con el aprendizaje, la manera de crecer y desarrollarse que haga a cada individuo un hombre libre e inteligente.
4 Toni Segarra Simeón - 08/09/11 a las 17:31:00
JK es una persona como todas, igual que todos lo somos. La cuestión es: de qué manera se hizo, qué pasó para que JK tuviera esa sensibilidad que descarta lo negativo radicalmente allá donde esté; que cuando lo percibe es muy rápido, rapidísimo. Todo eso llegó con el amor, que es compasión. Pero la cuestión sigue: ¿Por qué a JK se concedió ese don? Porque alguien, algunos, muchos, hicieron algo para que así fuera. Y de todas esas circunstancias, le llegó esa magia del amor. Es decir, la fábrica que hizo posible a JK, fue la del amor, que es compasión por todo. Porque todos hemos de poner orden en nuestras vidas. Y ese orden es el que genera a Krishnamurtis ahora y en el futuro. Nada llega ni nada surge de una pared en blanco. Por tanto, el reto es de cada cual. Si queremos Krishnamurtis, actuemos y hagamos las cosas para que nosotros mismos seamos como JK, o algún otro lo sea en el futuro. Aunque el futuro es ahora, lo real y verdadero es: ¿qué hacemos para descartar, liberarnos del dolor? Esa es la manera como hemos de vivir, porque el dolor es confusión y conflicto, desdicha y amargura.